De tormentas y corsés.
Acechan tormentas.
Desde hace días, bucles y espirales me van comprimiendo.
Y yo a la carrera,
vestida con un corsé de varillas rígidas que me constriñe y asfixia.
En unos segundos de lucidez me detengo.
Aqui y ahora.
Es entonces cuando mi mejor yo me recuerda que hay que soltar un poco para no agarrotar las cosas, que todo necesita su tiempo, que la vida en general no es más que un ejercicio de navegación y confianza, que se construye lentamente, que el norte de mi brújula lo decido yo.
Y de alguna manera, bucles y espirales se diluyen.
Los vientos se calman y los rayos y truenos se esconden (temeroso ellos!) en la oscuridad de alguna cueva sin puerta…y el oxigeno vuelve a recorrer mis venas.
Esbós
No hi ha més drama que el que es configura
dins els escassos quatre pams quadrats
d’una vida viscuda a les palpentes.
Miquel Martí Pol. Amb els ulls oberts. Editorial Proa.


